El problema
Para responder una sola pregunta —"¿por qué la gente no activa?"— un equipo de producto termina pagando cuatro herramientas. Una muestra el embudo, otra graba las sesiones, otra lanza el experimento y una cuarta manda el mensaje. Cada una define "usuario" a su manera, cada una trae su propio SDK y su propia factura. Cuando los números no calzan entre dos dashboards nadie sabe cuál está equivocado, y la reunión se va entera en reconciliar datos en vez de decidir.
Lo que hicimos
Construimos Kilden como producto propio: seis productos —product analytics, session replay, feature flags, campañas, messenger y tours— sobre una sola fuente de datos. La captura entra por un pipeline único hacia Kafka, ClickHouse y Postgres, y queda disponible en tiempo real para todas las features: el embudo, la grabación de esa sesión exacta, el flag que segmenta por ese comportamiento y el email que se cancela solo cuando la persona convierte.
La identidad es el otro pilar. Se verifica con un JWT firmado desde tu backend, así que cada feature ve a las mismas personas y los mismos eventos sin reconciliación posterior. Para instrumentar hay SDKs oficiales de JavaScript con autocaptura, PHP, Node, Python, Ruby, Go y Expo, más un plugin de WordPress y un servidor MCP para consultar los datos desde Claude. El precio va por uso y nunca por asiento: sumar a todo el equipo no cuesta más.
El resultado
Kilden está en producción con infraestructura en Chile y lo usamos en nuestros propios proyectos: Elecktro Producciones, Láminas Mundial y Bingoo corren hoy con captura, session replay y mensajería de Kilden — Láminas Mundial además con identidad verificada por JWT.
Es la prueba más exigente de lo que ofrecemos: no una integración con una herramienta ajena, sino la plataforma de datos completa construida desde cero —ingesta, almacenamiento analítico, panel y SDKs— con el mismo criterio de ingeniería que aplicamos al software a medida de nuestros clientes.



